martes, 9 de octubre de 2012

Un día especial


En mi día especial me dirigí donde Dios y le dije -que me regalaras en este mi día especial-, y el con una dulce voz me dijo -pide lo que quieras-,, yo sonreí y empecé a así,

Quiero Dinero….. y Dios me dio Trabajo
Quiero fama…. Y me hizo maestra de niños
Quiero Ser Inteligente… y Me dio un Lápiz, un Cuaderno y un libro
Quiero que me admiren….. y me dio un espejo
Quiero que me respeten..... Y me dio una familia y amigos
Quiero no tener Internet Full todo el tiempo… y me dio una biblia
Quiero tener minutos gratis….. y me dio la oración
Quiero un novio…. Y me dio un reloj
Quiero que me amen…. Y Jesús entro en mi corazón

A veces piensas que Dios se equivoca porque no te da lo que pides, pero debes tener en cuenta, Dios te da lo que tú necesitas.

No desesperes al ver que las cosas no salen como esperas, porque si te detienes y analizas te darás cuenta que lo que Dios da, dura eternamente y para siempre.

25 Años

Era una fría mañana de Octubre y Rachel sentada en su cama sentía que sus pensamientos envolvían todo el entorno que la rodeaba, desde hacia unos días atrás se había puesto meditar, pronto cumpliría 25 años y su vida no era como la había soñado de niña -Los 25, waooo no pensé que se sentiría tan desesperante cumplir esa edad,- pensaba una y otra vez esta chica, lo que mas la desesperaba de este pensamiento era que durante toda su vida, como toda chiquilla inocente había planificado que cuando cumpliera esa edad ya tendría un esposo, viviría independiente y tendría su vehículo propio y muchas otras cosas mas que aun no tenia, no tenia ni siquiera un pretendiente y su vida no parecía tener el sentido soñado, todos la presionaban para que tuviese novio, la cuestionaban por no ser igual que las demás, le decían no le veían interés en casarse, y pensaban que se quedaría solterona porque los años pasaban y ella no aprovechaba el tiempo, esto era algo que la frustraba.

 
Ellos nos entendían que las cosas no eran tan fácil, no entendían que ella si lo deseaba con todas sus fuerzas pero que también le seria fiel a la promesa de su Dios, -“de que esperara, que el tendría cuidado de ella”- si le hubiesen dicho años atrás que ese sería una  preocupación en su vida, ella no se lo hubiese creído. A veces no entendía como es que le era tan difícil conseguir esposo, había visto a muchos rendirse ante el primer NO, a otros actuar sin temor de Dios y ya otros le apodaban la Difícil, el cual no era un nombre que la enorgulleciese pero era el que mantendría hasta que llegara su “JOSE” (Joven, Obediente, Santo, Entregado). Aquel que Dios le había prometido si esperaba, para ella muchas veces le era difícil, eran muchas las dificultades que el mundo le presentaba para desanimarla, el ultimo año había experimentado algo muy peculiar, una de las cosa que ella siempre evito fue interesarse en alguien menor que ella, pero era como si todo estuviese de patas para arriba porque los pretendientes que consiguió durante todo ese año eran menores que ella, y gracias a eso aprendió porque siempre se había alejado de este tipo de chicos inmaduros (esto la frustraban en demasía) en ciertos momentos ella sentía desesperación y las palabras desalentadoras de las personas que la rodeaban de vez en cuando le surtían efecto, y últimamente lo sentía aún mas al ver que el tiempo pasaba y  todo estaba igual. Para ella era como caminar por una cuerda con los ojos vendados sin saber que hay debajo de sus pies, si lo que hay es un gran precipicio o si solo está a medio metro del suelo, es cerrar sus ojos y caminar hacia el abismo que le queda en frente, confiando solo en las dulces palabras –“Espera a Tu JOSE”-  estas a pesar de sus caídas siempre le reconfortaban y le hacían retomar el rumbo, 25 años es mucho pero, Rachel esa mañana comprendió algo muy importante, nunca había valorado lo que tenia, tenia una familia que la amaba, tenia un buen trabajo donde era respetada, Tenia una carrera culminada en la universidad desde hacia dos años, había logrado ser una líder en su congregación, y sobretodo era amada y cuidada por su Dios todos los días de su vida.

No tenia una persona que le profesara su amor pero si era amada, por aquel que murió por ella, que nunca le reprocho, que nunca la critico, que nunca se olvido de ella, que nunca se rindió cuando ella insistentemente le dijo NO, que siempre le proporcionaba rosas y serenatas como ella le agradaba, siempre le cuidaba, estaba ahí en sus momentos de dolor, en sus enfermedades, en sus alegrías pero también en sus tristezas, que siempre fue y es incondicional con su amor por ella, que nunca pero nunca la abandonara. Por fin entendió que aunque no tenga un Novio o esposo aun, tiene lo más importante y es el amor de su Jesús dispuesto a una vez más hacerle sonreír, y decirle espera a JOSE.

Princesa