martes, 11 de junio de 2013

Perfume

María Magdalena propicio desatar la unción ante el maestro, ella no miro su vestimenta, ella no miro su condición social, ella no miro su estatus, ella solo quería agradarle, ella quería servirle y hacerle sentir lo mucho que le amaba y cumplió con su proceso de preparación, este es el tiempo en que debemos imitar esta actitud debemos adorar sin reservas, sin restricciones, derramar el perfume de nuestra adoración ante los pies del maestro, debemos olvidarnos de todo y pedirle que desate su gloria y poder sobre nuestras vidas. Este es el tiempo de que veas la gloria de Dios.

Princesa